¿Cómo comunicar un parte de siniestro?

¿Cómo comunicar un parte de siniestro?

Todos los días ocurren accidentes, algunos son tan ambiguos y particulares, que es frecuente que aparezcan incidencias en el trámite normal que llevan a cabo las compañías. A falta de testigos o atestado policial, ¿quién tiene la razón cuando las partes no se ponen de acuerdo?

Para normalizar esta problemática la mayoría de compañías aseguradoras están acogidas a una serie de convenios establecidos entre ellas.Estos convenios tratan de dar solución a los plazos de tramitación y a las discrepancias existentes en las versiones que cada asegurado aporta a su compañía.

¿Cómo? A través de lo que se conocen como Normas Subsidiaras. Estas normas determinan en suma la culpabilidad del siniestro en base a la forma de ocurrencia declarada por los asegurados y la localización de los daños en el vehículo. En ocasiones estas normas nos perjudican, resultando deudores ante la compañía contraria. En esos casos, nuestra aseguradora se verá obligada a aceptar a la compañía contraria siguiendo el protocolo establecido en convenio.

Para evitar futuros inconvenientes debemos hacer bien las cosas desde el principio. Si tenemos un siniestro, no vale tener prisa, ni parar un minuto y pasarse los teléfonos para aportar después los datos de los seguros respectivos. Tampoco vale rellenar de cualquier modo la declaración amistosa de siniestro (el parte azul), ni dejarla en blanco para que el mediador de cada póliza después nos diga qué tenemos que poner. Todo eso nos traerá problemas.

Cuando tenemos un siniestro, siempre que no hayamos resultado lesionados de consideración y las condiciones del tráfico y la vía lo permitan, es importante bajarse y tomar instantáneas en perspectiva de la posición en que han quedado los vehículos tras el golpe. Si la perspectiva permite hacer la foto con las señales o semáforos que puedan afectar a los vehículos, mejor. ¿Quién no tiene hoy en día un Smartphone?

Si aparece la autoridad y levanta atestado, perfecto. Algo que tenemos ganado. Pero si no aparece rellena tranquilamente y a conciencia la DAA. No hace falta rellenar exhaustivamente el parte amistoso, pero hay algunas casillas que son fundamentales. La fecha, el lugar (con código postal), la Matrícula de ambos vehículos, localización de los daños o punto de colisión, la columna de circunstancias (la de en medio), el croquis y las observaciones.

Es importantísimo señalar si existen lesionados. Hazte de todos los testigos que puedas (fundamental DNI y Teléfono). Otra cosa es que estén dispuestas a apoyar nuestra versión. No todo el mundo quiere o puede ir al juzgado llegado el caso.

Junto con la DAA y las fotos que hayamos hecho, vamos a aportar un escrito fechado, firmado y encabezado con nuestros datos personales dirigido a la compañía (poner expresamente los datos de nuestra aseguradora). En él explicaremos pormenorizadamente y con suficiente claridad lo que ha ocurrido, no escatimes en detalles.

Está claro que pagas un seguro para estos casos, y querrás que tu mediador te asesore y gestione el tema, pero él no es adivino ni puede obrar milagros, no puede sustituir tu comunicado, estás obligado a proporcionarlo a la compañía por ley.

Si sigues todos estos consejos vas a evitar con mucha seguridad que el trámite por convenio se tuerza. No obstante, si las circunstancias o la mala suerte perjudican tu versión, siempre puedes acudir a la vía judicial


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